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19 de agosto de 2013

Leyenda del ombú del parque de Las Moreras


Hace unos meses, concretamente en Mayo se publicó una entrada sobre un hermoso árbol que hay en el Parque de las Moreras, delante justo de la Casa de las Luces: éste es el ombú. 



Comenté mi curiosidad por saber su origen y mi “casi” decepción al conocerla, esperaba que un ejemplar tan bonito tendría una bella o, como menos, romántica historia, así que me he puesto manos a la obra o mejor al ordenador y a ver qué sale; si no la tiene se la creamos. 



“Cuentan que hace muchos años, en una época de pocos haberes y mucha necesidad había en nuestro pueblo un joven, que desesperado por no conseguir trabajo y poder ayudar a su familia decidió, como muchos otros emigrar, buscar un futuro lejos de su amada tierra. 



Partió, con la esperanza de volver algún día, hacia tierras nuevas, en América, donde le habían comentado que abundaban las oportunidades para todos y que en poco tiempo haría la suficiente fortuna para volver a su querido Palomares. 



Tuvo suerte y apenas llegó encontró un buen trabajo; era tan grande el ansia de volver que trabajaba sin descanso, todo para ahorrar una cantidad que le permitiera regresar y vivir con comodidad él y los suyos en la tierra que le vio nacer y con la que soñaba. 



Quiso la casualidad que con él trabajara una bella joven, simpática, con la que pronto hizo amistad y como todos los días se veían, de la amistad pasaron a un profundo amor, fué una época de felicidad en la que seguía trabajando duro pero con la chica de sus sueños junto a él. Mas no olvidaba su promesa de volver, y cuando creyó que era el momento se lo comunicó a la joven pidiéndole que regresaran juntos y así poder continuar su bella historia de amor. La chica al escucharlo dudaba, lo quería mucho pero también amaba a su tierra y no estaba segura de querer abandonarla y marcharse tan lejos. Al fin pudo más el temor a vivir en un sitio desconocido, y entre lágrimas le dijo que no volvería con él. Éste, apesadumbrado, volvió solo, pero antes cogió unas semillas de un bonito árbol muy abundante por aquellos lugares y se las trajo. 



Cuando llegó por fin a su querido pueblo lo primero que hizo fue sembrarlas, creciendo rápidamente y convirtiéndose en un bello árbol, el ombú, en el que dicen los más viejos del lugar que todas las tardes iba a sentarse bajo sus hermosas hojas y flores el joven a soñar con su amada, esperando el momento de unirse a ella en la eternidad. 



Han pasado muchos años pero aún luce fuerte y robusto este ombú, seguro que si lo cuidamos y respetamos seguirá con nosotros muchos más”. 



4 de julio de 2012

Curso de bloguer@s de Guadalinfo

Esta es la primera vez que escribo en este blog. 

En septiembre, me apunte a un curso de fotografía, que se impartía en Guadalinfo, porque me gusta mucho la fotografía, aprendimos muchas cosas, como ponerle marcos, editarlas, etc. Cuando terminamos dicho curso, a alguien se le ocurrió la magnífica idea que podíamos aprender a hacer un blog, Reyes, nuestra "seño" nos animo a ello, a la mayoría de nosatr@s, nos sonaba raro, tener un blog, que era eso, nos sonaba un poco a chino. Pero con la paciencia de Reyes, hemos aprendido, diseñado y ejecutado cada un@ de nosotr@s nuestro propio blog, le doy las gracias y creo que también en nombre de todos mis compis. Hemos sido un grupo con muchas ganas de aprender y cada uno ha aportado siempre algo nuevo, pero si no hubiera sido por ella, no seriamos bloguer@s. (Qué bien suena)



Ah, también hemos hecho dos excusiones, celebrado el día de Internet, y un día de confraternidad con los compañeros de otros cursos. Espero veros a tod@s en Septiembre. Que paséis tod@s un buen verano. 


Gracias Reyes por tu paciencia, una bloguera.
Carmen Privado

23 de febrero de 2012

Mi encuentro con Guadalinfo


La vida cambia tus planes.

Los míos los cambio un día de marzo de 2008, en tres días de dicho mes mi vida dio un giro de 360º.


Todos mis planes, mis proyectos, mi idea de una nueva vida con Víctor ( mi marido) repartiendo nuestro bien ganada jubilación entre Sevilla y Valencia (yo soy valenciana),los tuve que aparcar.

Buscaba un lugar donde poder cuidar a Víctor y a la vez continuar con mi vida.

Tuve suerte, mi hijo, tiene una casa en Palomares, que me ofreció y aquí nos vinimos.

En Sevilla tenia diversas actividades en talleres, curso de informática...

Empecé a buscar algo que hacer, similar a lo que hacía en Sevilla.

Fui al Ayuntamiento, me remitieron a la biblioteca, donde me informaron de los distintos talleres, los había, muchos y diversos, pero los horarios, no me convenían

Alguien me hablo del Centro Guadalinfo y allí fui a buscar algo que hacer y lo encontré

Las nuevas tecnologías me gustan, son un reto, cada vez que logro algo,que soy capaz de dominar algún programa o trabajo, me siento bien, veo que mi cerebro funciona, que las neuronas están activas, eso me produce alegría y pienso que todavía me queda algo que hacer, me da nuevas energías y más ganas de vivir.

En clase, somos un grupo unido por la misma ilusión, dominar las nuevas tecnologías,suena muy pretencioso, pero algo logramos, la monitora es muy responsable,sabe hacer grupo y sus explicaciones son claras y precisas, tiene paciencia y hace las clases amenas e interesantes.

Y aquí estoy, en Palomares, bonito pueblo del Aljarafe sevillano,ocupando mi tiempo con el aprendizaje, formando parte e integrándome en la vida del pueblo.

Es gratificante la vida aquí, estas en contacto con la naturaleza, el tiempo es mas relajado, te da lugar a disfrutar del sol, la luz.........,agradecer el tiempo pasado y mirar el futuro con esperanza.



¡¡¡¡¡ Se vive bien en Palomares!!!!!!

Ana Marzal


17 de enero de 2012

Guadalinfo y Palomares



Seguro que si preguntamos a algunos palomareños qué es Guadalinfo, no sabrán contestar; bien, pues aquí estamos nosotros para aclarar un poco las cosas.

Guadalinfo es la red social creada por la Junta de Andalucía para todos los andaluces. Está implantada en municipios de menos de 20.000 habitantes, y posibilita el acceso de todos a la red informática.
Su función principal es que todos conozcamos, participemos, desarrollemos proyectos.... en pocas palabras, que nos impliquemos en esta maravillosa aventura que ha puesto en marcha la Junta. Y una vez dicho esto, voy a explicaros qué es para mí Guadalinfo.

Recuerdo que la primera vez que me propuse aprender informática fué cuando, en una oficina estatal tuve que solicitar unos documentos a través del ordenador, ante mi desconocimiento, tuve que pedir ayuda y desde ese mismo instante ví claro que tenía que aprender.

Al venirme a vivir a Palomares tuve la suerte de encontrar muy cerca de mi casa un centro, así que no dudé en en inscribirme en él, y desde entonces sigo asistiendo a los cursos que en él imparten los monitores.

Pero creo que la labor más importante que desarrolla el centro no es enseñar informática, (que está muy bien), sino el ambiente tan agradable que se ha creado, al sentirnos capaces de aprender algo que en nuestra juventud ni imaginàbamos que llegara a existir, nos gusta participar, dar ideas, y al fín, con la ayuda de todos hemos logrado crear este blog desde el que estoy escribiendo estas líneas con la mayor ilusión. Por eso os animo a todos/as a conocernos, seguro que os enganchará y con algo de tiempo y paciencia conseguiréis comprender y participar de ese mundo fantástico que se llama Informática.

Dolores Farfán

24 de junio de 2011

Mi historia con Palomares




En el año 1977 estando yo en Málaga a un amigo le tenía yo el encargo de que me buscara una parcela, la cual me llamó para decirme que había encontrado una parcela en El Almendral. Vine yo a verla de Málaga y me gustó, la compramos entre un hermano mío y yo pero la tuvimos que vender porque a mi hermano le hizo falta. Yo cogí mi parte y regresé a Málaga y al tiempo mi amigo volvió a llamarme y me dijo que había encontrado una parcela en Palomares del Río.






Fuimos a ver la parcela de Palomares que tenía 1000 metros pero yo no podía comprarla, así que hablé con un amigo y la compramos entre los dos. Me fui a Málaga y al poco tiempo me vine para mi casa que estaba en San Juan de Aznalfarache y desde que me vine, en me puse a planificar la parcela en el año 1978 y a base de venir los domingos y días de fiesta me pude hacer lo que tengo hecho actualmente.






Cuando me jubilé, ya no se podían llevar dos casas por delante, así que le propuse a mi señora vender la casa de San Juan o lo que teníamos en Palomares. Ella eligió vender la casa de San Juan y una vez vendida nos vinimos a vivir a Palomares. Desde entonces estoy viviendo en aquí. Llevo 15 años viviendo todos los días en Palomares y 35 viniendo sábados y domingos






Paco M. M.

11 de mayo de 2011

Mi historia con Palomares (José Cabral Arrabal)


Juntos vamos caminando hace tiempo. Como camaradas que siguen una senda buscando un horizonte de ilusiones. El camino es dispar y desconcertante. Es suave y agreste, frío y sofocante. Con flores que lo bordean por algunas partes de la andadura, unas veces, y otras con cardos y pedruscos que lo hacen doloroso y demoledor, triste y aburrido sin solución alguna. 

¿Y el horizonte? El horizonte que buscamos es de mañanas serenas y tardes con crepúsculos sonrosados y brisas suaves y benignas de las que embriagan el aire y adormecen el espíritu.

Pero todo llega. Una parte a nuestro gusto y la otra mitad es decepcionante y triste. Triste por los que perdimos en ese caminar y decepcionante por los días felices que no llegaron en la abundancia que los deseábamos. Hemos de conformarnos porque sólo Dios dirige el destino. Como habéis podido adivinar estos caminantes no son otros que la historia de Palomares del Río y la pequeña historia mía que se le unió para hacer el camino juntas.

¿Cómo llegué a Palomares? Allá por mis treinta años la empresa me envió a Sevilla. La oficina estaba en Pastor y Landero, y frente a la misma había una parada de autobuses donde llegaban los de Palomares. Cuando los veía llegar siempre me preguntaba dónde estaría aquel pueblo, si sería grande o pequeño, alegre o triste, cercano o lejano. Preocupado en otras cosas nunca intenté conocerlo. Pasado algún tiempo, no sé por qué conducto, que en Palomares vendían terrenos donde se podía edificar. Conseguí enterarme quién era el dueño y quedamos para ver el sitio donde estaban ubicados. 

Una mañana nos citamos en la plaza de San Francisco. Nos presentamos y nos pusimos camino de Palomares. Este señor era muy agradable y se llamaba Don Gabriel Lanzas . Nos subimos en su coche y nos pusimos en camino.

La carretera era casi como un camino. Pocos coches nos encontramos, pero cuando esto sucedía, había que apartarse hasta fuera del arcén para efectuar el cruce, ya que en la calzada solo cabía un vehículo.

Avistamos el pueblo, cuya perspectiva no me desagradó. Llegamos y paramos en una plaza pequeña que tenía una cruz de hierro en el centro, un locutorio telefónico de los de manivela y... poca gente. Atravesamos el pueblo. Entramos nuevamente en la carretera y enseguida aparcamos a la derecha, en la entrada de una finca.

Don Gabriel me dijo : ESTA ES LA LAGUNA. La finca no tenía más atractivo que cualquier otro olivar del Aljarafe. Tenía la entrada en la que hoy es la Avenida de las Rosas. Seguía un camino peatonal que torcía a la izquierda, atravesaba la parcela que hay en la primera esquina y se llegaba a un pozo, que aún está en la parcela colindante.

La Laguna tiene este nombre porque sobre a la mitad de la calle Tulipanes manaba agua de la tierra; en toda esta hondonada que se vertía en el barranco, donde se hacía una laguna pequeña. En esta laguna había una enorme cantidad de ranas que croaban siempre. Había pájaros por todas partes y erizos y perdices, cuyos nidos podías ver, si tenías interés en ver sus huevos que nos traerían nuevos vecinos.

Aquel mismo día acordamos la compra del terreno y aquí empezó, creo que para siempre, una pequeña historia unida a la de Palomares del Río.
José Cabral Arrabal